Vivo en un departamento alquilado. Hoy, mientras lo limpiaba, observé qué había mío dentro de él. Muchos libros, ropa y calzados, DVD´s, dos televisores, dos computadoras portátiles, una impresora y un PS3, dos valijas pequeñas de viajero, una cámara fotográfica, un bolso deportivo, dos celulares, una caja repleta de cables y cosas tecnológicas y otra caja con fotos, distinciones y recuerdos. Y pensé: "Salvo por dos cuadros con fotos personales, nadie podría adivinar que vivo aquí".
Tengo 53 años y he vivido en 8 países pasando los últimos 20 años fuera del mio. Recorrí buena parte del mundo gracias a mi actividad laboral. Nunca pensé en atesorar cosas materiales pero hoy me sentí "desmaterializado". Quizás esa ausencia de carga, es la que me permite estar más a atento a la vida, reírme de todo y de nada, mudarme en una hora, como mucho.
Esta noche, mientras cenaba y hablaba con dos de mis hijos, los miraba detenidamente... y pensé que ellos son mi cable a tierra. Mi equipaje, vaya donde vaya. No necesito nada material si estoy en paz con ellos y los veo felices.
Atesoro mil recuerdos en mi cabeza. Atesoro mil besos en mi boca. Atesoro mil abrazos en mis brazos. Atesoro mil caricias en mis manos. Atesoro mil paisajes en mis ojos. Atesoro un puñado de amigos y mi familia en mi corazón. Y allí en silencio, mientras miraba cuánto habían crecido, comprobé que soy inmensamente rico.

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